En horas de la mañana del lunes 7 de marzo, el Director Decano del IPM, doctor Alcides Zaragoza, se reunió con el equipo de asesores técnicos del Instituto, para tratar la situación presupuestaria de la Universidad, y ratificar la postura tomada por las autoridades Upelistas en consejo universitario, frente a la problemática financiera que atraviesa la UPEL en estos momentos.

El Director Ipemista inició la reunión, reconociendo el trabajo realizado por los diferentes Jefes de las Oficinas y Unidades responsables de que el cierre y las liquidaciones del 2015 se entregaran dentro del tiempo estipulado, logrando que el IPM entrara junto a la Sede Rectoral y a los Institutos Pedagógicos de Miranda, Barquisimeto y Rubio; entre los primeros en serles aprobado el saldo inicial de caja, durante el consejo universitario extraordinario realizado el pasado jueves 3 de marzo.

Asimismo, la máxima autoridad del IPM señaló que el encuentro con el equipo de asesores técnicos partió de la idea de chequear y autoevaluar el informe de cierre y liquidación del 2015, observando las acciones realizadas, el cómo y porqué de las mismas, buscando corregir lo que no se haya hecho bien, o repitiendo, e incluso mejorando lo acertado; de manera que cada año se presente un informe de mejor calidad que el anterior.

Igualmente, Zaragoza explicó que ya teniendo aprobado el saldo inicial de caja, el IPM se encuentra autorizado para ejecutarlo, por lo que el pago de algunas deudas que se tienen con el personal de Servicio y Docente, así como también la cancelación de cuentas pendientes con proveedores del Instituto, iniciarán lo más pronto posible.

Por otra parte, el Decano Ipemista manifestó que, al igual que todas las Universidades públicas venezolanas, la UPEL atraviesa por una situación presupuestaria bastante crítica, por ello durante el consejo universitario se analizó la problemática económica que afecta a esta Casa de Estudios, a causa del no cumplimiento de desembolso por parte de la OPSU, coartando las funciones de la Universidad.

De igual forma, Zaragoza expuso que en noviembre del pasado 2015, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología aprobó una pre cuota del presupuesto 2016, que sólo alcanzó para los tres primeros meses del año en curso, por lo tanto para este mes de marzo ya se agota la asignación para el inicio de año.

Ante esta situación, el Director Institucional expresó su preocupación en vista de que “la OPSU baja recursos para el pago de nómina a finales de mes, y siempre bajo presión de los miembros de la comunidad universitaria; pero el aporte económico para los gastos de funcionamiento no se ha realizado, lo que puede conducirnos a un cierre técnico de la Universidad”.

Igualmente, la autoridad institucional resaltó que en un comunicado emanado por el consejo universitario, las autoridades rectorales alertaron sobre la posible cercanía de un cierre técnico, entendiéndose el mismo no como un paro en el que personal se ausenta, sino como una situación en la que las funciones que normalmente se realizan a diario en los diferentes espacios de la Universidad, no podrán ejecutarse, haciendo que no se cumplan las metas del plan operativo establecido para este año, incluyendo los proyectos que se tenían previstos para beneficiar a la comunidad universitaria.

El Decano destacó que “en el caso del IPM, entre los proyectos que se ven afectados por la falta de recursos se encuentra el plan de seguridad, pues cada vez se hace más cuesta arriba pagar la vigilancia privada, tan necesaria para salvaguardar al personal y a los estudiantes que hacen vida en esta Institución”. Ante la situación, el Director se vio en la necesidad de plantear esta problemática en consejo universitario, consiguiendo que se acordara evaluar el saldo inicial de caja de la Sede Rectoral, para enviar una parte del pago y cancelar un porcentaje de la deuda con la empresa privada.

“Es importante hacer énfasis en no abandonar nuestros puestos de trabajo, hay que estar allí, cumpliendo con las responsabilidades, y aunque no se cuenten con los insumos mínimos de funcionamiento, se debe entender que abandonar los puestos de trabajo, es entregar la Universidad”, sentenció Zaragoza, al finalizar sus declaraciones.